La Junta Militar de Birmania firmó la orden de puesta en libertad de la líder opositora Aung San Suu Kyi, cuya pena de 18 meses de arresto domiciliario vencía hoy.
Fuentes de la formación de Suu Kyi, la Liga Nacional por la Democracia (LND), informaron que la Nobel de la Paz sería trasladada a la antigua sede del partido en Rangún, donde ya empezaron a concentrarse decenas de personas.
Cientos de seguidores de la “Dama”, como es conocida popularmente por sus partidarios, aguardaban en la calle y en la sede abarrotada, pero unas horas después comenzaron a abandonar el lugar sin que la activista apareciera.
“Suu Kyi se reunió con varios embajadores, entre ellos el de Estados Unidos”, precisó un destacado miembro del partido opositor disuelto hace unos meses al incumplir la normativa electoral que obligaba a todas formaciones a registrarse para las elecciones celebradas el pasado 7 de noviembre.
La mayoría de los partidarios vestía camisetas impresas con el lema: “We stand with Aung San Suu Kyi (Estamos con Aung San Suu Kyi)”, en las que no aparecen las siglas LND porque la ley prohíbe publicitar partidos que no estén registrados.
Entre las personas congregadas había muchos jóvenes, personas mayores y madres con hijos, unas partidarias de la LND y otras que acudieron al lugar para intentar ver a Suu Kyi de cerca.
Otros seguidores portaban fotos de su ídolo, quien, a pesar de la apariencia frágil, ha demostrado una entereza y un carisma incomparables en los últimos 20 años, que la han convertido en el símbolo de la democracia en Birmania.