Líderes judíos argentinos criticaron acremente a su gobierno cuando se conmemoró el décimo noveno aniversario del peor ataque terrorista que se haya registrado en el país, por lidiar con Irán de una manera que temen que garantice más impunidad para los responsables.
Una “comisión de la verdad”, conformada por Argentina e Irán y aprobada por ambos Gobiernos, promete avanzar la investigación permitiendo a los fiscales argentinos viajar a Teherán e interrogar a funcionarios iraníes de alto rango que se sospecha que organizaron el ataque.
La explosión en la Asociación Mutual Israelita Argentina (Amia) mató a 85 personas en 1994 y sigue sin ser esclarecida. El fiscal Alberto Nisman presentó recientemente una formulación de cargos de 500 páginas en la que acusa a Irán y a Jezbolá de organizar el ataque y seguir estableciendo células terroristas en toda América del Sur para lavar dinero y cometer actos terroristas.
Irán niega haber participado en el ataque, y rechazó la acusación de Nisman como una teoría sionista de posible conspiración.