Convertido en un peligroso huracán “mayor” de categoría cuatro sobre un máximo de cinco, Lili se dirige con vientos de más de 220 km/h hacia la costa estadounidense del Golfo de México, donde fue declarado el estado de emergencia en Luisiana y recomendada la evacuación de decenas de miles de personas.
En pocas horas, mientras cruza el Golfo de México rumbo a Luisiana y Texas, Lili pasó ayer de la categoría dos, con vientos de 175 km/h, a la cuatro, con 224 km/h. El huracán puede incluso “ganar aún más intensidad” en las próximas horas, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Miami.
Ante la inminente llegada hoy por la mañana de Lili a territorio estadounidense, las autoridades de la ciudad de Lake Charles (estado de Luisiana) -por donde se teme toque tierra el huracán- recomendaron la evacuación a un total de 183.000 personas.
Todos los edificios públicos y escuelas están ya cerrados, según Christine Gallusier, de la oficina de emergencias de Lake Charles.
Mientras en Luisiana fue declarado el estado de emergencia, la turistica ciudad de Nueva Orleans, gran parte de la cual se halla construida bajo el nivel del mar, se preparaba para recibir los efectos colaterales de Lili.
En cuanto a la tormenta tropical “Kyle”, se indicó que tiene vientos máximos sostenidos de 70 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes y entre anoche y hoy podría transformarse de nuevo en huracán.