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Llamado para evitar la violencia en Colombia

Las autoridades piden que se denuncie, la participación de oficiales de la fuerza pública en el asesinato de desmovilizados.


La ruptura del proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), iniciado en el 2003, hace temer un "baño de sangre", aunque distintos sectores del país hacen llamado de reconciliación.
Algunos paramilitares admitieron la posibilidad de "un baño de sangre" por la crisis abierta en el proceso de paz, aunque advirtieron que ese sería el camino menos indicado.
"No estamos convocando a la guerra, pero alertamos que perdimos el control político", declaró "Ernesto Báez", alias Iván Roberto Duque, quien fue uno de los jefes políticos de las AUC.
"Los desmovilizados vamos a estar con la cabeza fría, buscando soluciones y escuchando a la sociedad civil para ver cómo se saca adelante el proceso, y para que no vaya a haber un baño de sangre, como lo prevén muchos analistas", señaló, por su parte, otro portavoz, David Hernández a los periodistas.
Báez aseveró que el "Estado Mayor Desmovilizado" de las AUC notificó al alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, que "este proceso se termina".
La determinación se adoptó tras "una revisión minuciosa y clara y muy consistente de lo que ha sido este largo y accidentado proceso de paz", explicó el portavoz paramilitar, para quien en este diálogo han mediado los engaños, los incumplimientos y la falta de compromisos por parte del Gobierno.
La ruptura fue notificada tras una reunión en la cárcel de Itagüí, a la que asistieron, además de Restrepo, el delegado de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el proceso, el argentino Sergio Caramagna, y el obispo de Montería (noroeste), Julio César Vidal.
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, reconoció el momento difícil de la negociación y por la que algo más de 31, 000 paramilitares se desmovilizaron.
Uribe, sin embargo, recalcó que los 59 jefes paramilitares en la cárcel de alta seguridad de Itagüí, no serán extraditados, siempre y cuando se sometan a la Ley de Justicia y Paz.
El Gobierno tiene "toda la voluntad" para continuar con el proceso de paz, "siempre y cuando no se cometan delitos que defrauden la buena fe", señaló el gobernante en un discurso durante una ceremonia de ascensos militares en Bogotá.
"A quienes cumplan en la cárcel, se les respeta el proceso de paz, a quienes reincidan se les levantan los beneficios de la ley de Justicia y Paz y se levanta la suspensión de extradición", dijo Uribe.
En los últimos cuatro años se ha dado de baja en los últimos cuatro años a más de 1, 500 miembros de los grupos ilegales de autodefensa.
Cerca de 13, 000 miembros de las autodefensas y han sido capturados.
En procesos de inserción a la sociedad hay unos 30, 000 miembros de los paramilitares.
Nueve parlamentarios han sido implicados en investigaciones de la Corte Suprema de Justicia por supuestos nexos con esos grupos de extrema derecha.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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