Raúl Castro cumple hoy 77 años de edad y en la misma jornada su Gobierno llegará a cien días caracterizados por el continuismo y la falta de medidas de calado que auguren en el horizonte próximo un panorama distinto al mostrado por Cuba en los últimos años.
La Cuba post-Fidel se diferencia poco de la Cuba pre-Raúl, el secretismo sobre lo que se cuece en la cúpula del poder sigue constante y el día a día de los cubanos continúa marcado por las dificultades para cubrir las necesidades cotidianas con salarios que promedian $17 mensuales. Desde que asumió el poder el 24 de febrero pasado, el general Castro presenta un discreto balance para estándares convencionales de Gobierno.
De sus "reformas" destaca únicamente la revisión del modelo agrario de un país que este año gastará unos $2,000 millones en importar alimentos.
Para el anecdotario quedan las liberalizaciones para que los cubanos puedan adquirir teléfonos celulares, computadoras, televisores y otros electrodomésticos, y el fin de la prohibición para ingresar en los hoteles.