La primera de las tres cápsulas que servirán para transportar a la superficie a los mineros atrapados en Chile llegó al campamento Esperanza.
Con ocasión del traslado, el ministro de Minería, Laurence Golborne, y el de Salud, Jaime Mañalich, explicaron a la prensa y a los familiares reunidos los pasos que se darán el día del rescate -previsto para inicios de noviembre- de los 33 trabajadores atrapados a 700 metros bajo tierra desde el 5 de agosto, que serán levantados, uno por uno, en una de esas cápsulas.
Las cápsulas, bautizadas “Fénix 1” en alusión al ave de la mitología griega que resurgió de sus cenizas, tienen forma de jaulas alargadas.
Pesan 460 kilogramos y tienen un ancho aproximado de 53 centímetros.
Están equipadas con un arnés para sujetar a los mineros, un tubo con oxígeno y un micrófono y altavoces para mantener la comunicación con el exterior durante el rescate.
Dos socorristas bajarán al fondo de la mina San José para asistir a los mineros, según explicó el ministro Golborne.
“En primer lugar descenderán a la mina un mínimo de dos personas: un rescatista minero y un rescatista médico”, explicó Golborne.