El cáncer cérvicouterino es el segundo tipo de cáncer más común entre las mujeres a nivel mundial.
De acuerdo con registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente se diagnostican 510,000 nuevos casos, mientras que aproximadamente 288,000 mujeres mueren en todo el mundo a causa de esta enfermedad de transmisión sexual.
En Europa y Estados Unidos, alrededor de 35,000 mujeres mueren por cáncer cérvicouterino cada año, mientras que en América Latina, se presentan 92,136 casos y 37,640 defunciones al año, alcanzando las tasas de mortalidad más atas del mundo.
Algunos de los porcentajes más altos de incidencia de la enfermedad en América Latina, se observan en los países miembros de la Alianza Global en favor de las Vacunas y la Inmunización (GAVI, por su sigla en inglés) tales como: Haití (93,9 casos), Nicaragua (61,1 casos), Bolivia (58,1 casos) y Guyana (51,1 casos por cada 100,000 habitantes).
La situación en Panamá también es preocupante, pues la enfermedad de cáncer cérvicouterino representa la principal causa de muerte en nuestro país.
Estadísticas revelan que en el año 2000, se registraron aproximadamente 400 casos, mientras que para el 2005 la cifra ascendió a los 800 casos.
Herrera, Darién, Panamá y Bocas del Toro figuran entre las regiones con una alta tasa incidencia de cáncer cérvicouterino.
Vacuna.
Debido a la alta incidencia de la enfermedad en el mundo, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó a principios del mes de junio de 2006, la primera vacuna que ayuda a prevenir este tipo de cáncer.
Estamos hablando del Gardasil, una nueva vacuna desarrollada por los laboratorios Merck Sharp & Dohme, y que ya se encuentra en Panamá.
El ginecólogo Gónzalo Pérez, manifestó que la vacuna fue diseñada para atacar los tipos de cáncer 16 y 18 del Virus del Papiloma Humano (VPH), que son los causantes de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer cérvicouterino y del 35% a 50% de las lesiones cérvicouterinas precancerosas. Además previene el 99% de las lesiones genitales.
"Esta es la primera vacuna específicamente autorizada para la prevención del cáncer cérvicouterino, y su rápida aprobación demuestra el compromiso de la FDA para poner a disposición del público lo antes posible", dijo.
Al igual que con otras enfermedades crónicas, las tasas de incidencia y mortalidad del cáncer cérvicouterino aumentan con la edad.