Un total de 17 días de actividad ininterrumpida completó el volcán Chaitén, mientras un temporal de viento, lluvia y nieve destruye los cimientos de la localidad del mismo nombre.
Chaitén, "una ciudad fantasma" tras la evacuación total de sus habitantes debido a las explosiones que el volcán registra periódicamente, sufrió ayer el embate de las aguas y de la persistente ceniza que la montaña humeante no deja de expulsar.
El Gobernador de la provincia de Palena, Sergio Galilea, afirmó que la actividad eruptiva es prácticamente la misma de los últimos días.
Afirmó que la altura de la columna de humo y cenizas se mantiene en 11 kilómetros.
"El enemigo (el volcán) sigue igual y la situación se ha visto complicada por los temporales que han azotado la zona en las últimas horas", añadió Galilea.
Según informaciones entregadas por radio Bío Bío, el caudal del río Blanco ha aumentado considerablemente y la inundación es más severa de la que daban cuenta los registros oficiales la semana pasada.
El temporal ha causado la imposibilidad de entrar por tierra a la comuna de Futaleufú, de la que también han sido evacuadas muchas personas por la lluvia de ceniza que cayó en esa zona.