Al menos 100 personas han muerto y más de 100,000 han perdido sus casas en los últimos días en la provincia de Sindh, en Pakistán, a consecuencia de las lluvias monzónicas, los peores en una década, según informaron ayer fuentes del Gobierno y del Ejército paquistaní. Una treintena de personas, entre esas 10 niños, perdieron la vida en incidentes causados por las inundaciones en la ciudad de Karachi.
Los niños murieron ahogados al ser arrastrados por las aguas, mientras que otras 20 personas perecieron electrocutadas al caer los cables de electricidad debido a los fuertes vientos. Las autoridades calculan que unas 400,000 personas han sido damnificadas en una veintena de pueblos de la zona más afectada.