Las lluvias de las últimas semanas de noviembre provocaron serias inundaciones en la provincia de Limón (Caribe), Een Costa rica, donde cerca de 50,000 personas se vieron afectadas directamente y unas 5,00 tuvieron que ser evacuadas de sus casas.
Las lluvias persisten en la zona y unas 1,000 personas aún no han podido regresar a sus hogares, mientras otras lo perdieron todo y cientos han tenido que limpiar el barro que cubrió sus viviendas.
Cálculos preliminares indican que las pérdidas en infraestructura y agricultura son de al menos 75 millones de dólares, por lo que el Gobierno decretó días atrás emergencia nacional para atender con agilidad a los damnificados.
El gobierno costarricense recibió donaciones de Francia.