Las lluvias torrenciales que azotan Grecia han causado al menos cuatro muertos, y varias personas permanecen desaparecidas, informaron las autoridades locales.
Las cuatro víctimas mortales se produjeron en dos prefecturas del sur del Peloponeso, donde el aeropuerto de la ciudad de Kalamata ha tenido que cerrar por motivos de seguridad, como también el sitio arqueológico de Mesenia, que permanecerá clausurado hasta el sábado.
Según informó a los medios Panayiotis Nikas, el alcalde de Kalamata, una mujer de 62 años con discapacidad que vivía en una planta baja fue hallada muerta en su casa, en un pueblo cercano a la capital.
Siete pueblos de la región de Mesenia quedaron aislados porque las carreteras de acceso están inundadas.