U na de las tres grandes compañías cerveceras japonesas, Sapporo Beer, puede haber encontrado la clave para que crezca el consumo de cerveza en el país del sol naciente: crear una bebida gaseosa con cebada cuyas semillas hayan pasado una temporada en el espacio.
Sapporo piensa producir una cerveza a partir de la tercera generación de plantas salidas de semillas conservadas durante cinco meses en la Estación Espacial Internacional (EEI).
"Será la primera cerveza del espacio, estará lista en noviembre", asegura Junichi Ichikawam, directivo de Sapporo Beer.
La cervecera, que trabaja con expertos universitarios para analizar los efectos en los vegetales de un entorno potencialmente hostil como la microgravedad, cree que podrá sacar un centenar de botellas de esa cosecha. De momento, no tiene planes de comercializarla.
Ingrediente.
La cebada, rica en fibras y elementos nutritivos, es particularmente robusta, lo que la convierte en candidata ideal para un cultivo extraterrestre, según Manabu Sugimoto, profesor de la Universidad de Okayama, científico que participa en un proyecto ruso para ver las plantas susceptibles de cultivarse en el espacio para permitir al ser humano alimentarse allí de modo autónomo.
Otras cervezas raras.
Además de la cerveza, tal y como la entendemos en occidente, en el mundo se producen "otras" cervezas, resultado de culturas diferentes muy separadas entre sí y que por lo tanto responden a diversos métodos de elaboración.
En China.
A partir del segundo milenio antes de Cristo, se producen, con mijo, dos versiones de cerveza: la T¹ien tsiou, a medio fermentar y con un bajo contenido alcohólico y la Tsiou, fermentada totalmente y clarificada, más fuerte que la anterior. Era una bebida sagrada, que se empleaba en el ritual de los muertos.
Más tarde, en la dinastía Han (siglo II a. de C.), se producen tres tipos de cerveza: la Shu, también de mijo; la Li, una cerveza de arroz muy suave y la Chiu, una cerveza de trigo candeal muy clara y amarga.
Bajo la dinastía Tang (618-907), la palabra chiu se generaliza para designar a la cerveza, sea del tipo que sea y aparecen las cervezas estacionales, y algunas especiales como la p¹ei (no filtrada) y la sang-lo, de trigo y de alta calidad. Más tarde, durante la dinastía Song (960-1278) se dará la cerveza de sorgo, denominada kaoliang. Con la dinastía Ming (1368-1644) se populariza la cerveza de arroz, en detrimento de las otras.
En la India.
Se produce cerveza con coracan, una graminia poco nutritiva; también el pachwai, una cerveza de arroz sazonada con cannabis y otras sin filtrar, tipo sopa, llamadas madhu y ruhi.
En Tailandia se la denomina moï o thaï y es también de arroz. Por su parte, en Filipinas se llama topuy y es muy similar a la yakju coreana. Todas ellas de arroz.
En Japón.
El saké, mal llamado "vino de arroz" e incluso, aguardiente de arroz, cuando en realidad no se destila, es una cerveza de fuerte graduación alcohólica (entre 10-20 % de alc/vol).
Se elabora a partir de una pasta de arroz cocida, secada y puesta a fermentar, denominada koji y se la somete a una guarda, tras la fermentación, de seis meses a baja temperatura.
Se puede tomar fría, con un poco de sal, o caliente, en unas pequeñas "copas" llamadas sakazuki o guinomi, según la forma. Para calentarlo se pone al baño maría en un tokkuri y se sirve a una temperatura de entre 40-50º C, siendo entonces muy perfumada. Además de con arroz, en Japón se hace una cerveza con granos de bambú.