Un grupo de científicos, con participación española, ha desarrollado una red de observación, con la utilización de barcos comerciales, para precisar la cantidad de dióxido de carbono (CO2) absorbida por el océano, que captura y almacena gran parte de este gas, aunque su capacidad, han advertido, es limitada.
Los resultados y el desarrollo de este nuevo método de medición, publicados en Science, servirán para identificar las principales regiones que actúan como sumideros de carbono y revelan que la cantidad de CO2 varía cada año y es sensible a los cambios del clima de cada región.
El método permite medir de forma precisa la cantidad de carbono natural y antropogénico -el producido por el hombre- que pasa de la atmósfera al océano, lo que es importante para saber qué medidas se deben tomar para paliar el incremento de CO2 en la atmósfera.
El océano captura y almacena gran parte del dióxido de carbono generado por la actividad humana, mitigando de esta manera los efectos del cambio climático, sin embargo la capacidad no es ilimitada y hasta el momento no era posible estimarla con precisión.
"Esta gran cantidad de datos -se trata de la serie de mediciones más grande de CO2 jamás recolectada- ha permitido observar la captación de dióxido de carbono con una precisión y detalle nunca antes alcanzados", explicó Aída Fernández Ríos, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC en la ciudad española de Vigo y una de las firmantes del artículo. A nivel global, el océano capta de forma neta más CO2 del que emite.