Mediante la alteración genética de una bacteria, científicos estadounidenses han logrado que insectos se alimenten de residuos agrícolas y defequen el añorado combustible.
Un insecto que come residuos agrícolas y defeca petróleo. Ese es el nuevo experimento que han desarrollado investigadores estadounidenses, los que gracias a la modificación genética de una bacteria han logrado este invento que podría ser de gran utilidad para solucionar la crisis energética que está enfrentando el mundo entero.
Este combustible -llamado incluso "Petróleo 2.0"- no sólo será renovable, sino que también emitirá menos carbono a la atmósfera, según indica un artículo publicado en Times Online.