Con el elástico sólido que se imprime, los investigadores pueden crear estructuras de alta precisión.
Hasta ahora, el principal reto de los ingenieros había sido conseguir que el tejido artificial lograra recibir nutrientes. Un equipo alemán parece haber resuelto ese problema mediante la impresión en 3D.
Una técnica llamada “polimerización multifotónica” permitiría que los vasos sanguíneos artificiales pudieran ser utilizados en trasplantes de órganos creados en laboratorios.
Gunter Tovar, quien dirige el proyecto BioRap en el Instituto Fraunhofer de ingeniería interfacial y biotecnología, asegura que esta técnica ya está funcionando en su fase de prueba de manera individual.
“El prototipo para el sistema combinado ya se está construyendo”, explicó el doctor. Los resultados de esta investigación se darán a conocer en la Feria Biotécnica de Alemania.