Primero fue James Holmes en un cine. Después Adam Lanza en la primaria Sandy Hook. Y ahora es Elliot Rodger en una universidad.
Todos eran jóvenes solitarios sin antecedentes penales que cometieron matanzas y dejaron un montón de familias devastadas.
Un pasado violento es una pista, pero en el caso de Rodger, la policía no lo consideró una amenaza a sí mismo o a otros durante una visita que hizo a su casa semanas antes del ataque del viernes cerca del campus de Santa Bárbara de la Universidad de California (UCSB), que dejó seis muertos y 13 heridos.
Antes de que Rodger acuchillara a tres alumnos de la UCSB en su apartamento, para entonces subir a su BMW negro y disparar contra alumnas y extraños por igual, dejó varios videos en YouTube y un manifiesto de 140 páginas en que criticaba a mujeres y parejas, y se lamentaba de su inexistente vida sexual.
Rodger, de 22 años, estudiante de una universidad comunitaria e hijo de un director de Hollywood, dijo que era una persona solitaria y frustrada que nunca había tenido relaciones sexuales.
Antes de los hechos, la madre y el asesor de Rodger se alarmaron por los videos raros que publicó y alertaron a las autoridades en abril. Pero Rodger logró convencer a las autoridades de que no era un peligro para él mismo o los demás. De lo contrario, la ley de California permite a las autoridades detener a la persona en cuestión.
Simon Astaire, amigo de la familia, dijo que Rodger era “un joven muy solitario”, de poco hablar, aseguró.