Los gases de efecto invernadero continuaron creciendo en la atmósfera en 2007, según el último informe presentado por la Organización Mundial de la Meteorología (OMM).
El boletín informativo de la OMM informa que las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzaron de nuevo niveles máximos el año pasado.
Los datos muestran que el dióxido de carbono alcanzó 383,1 partes por millón, un incremento del 0.5% respecto al del 2006.
Las concentraciones de nitrógeno de carbono también lograron niveles récords en 2007, y fueron un 0.25 mayores que el año anterior.
El metano creció un 0.34% y alcanzó la cifra máxima calculada nunca hasta la fecha.