Especialistas alrededor del mundo recomiendan la implementación de medidas de limpieza y desinfección para combatir la propagación de los virus causantes de gripes y resfríos. Según la OMS, se pierden al año 126 millones de días laborables entre los padres de niños enfermos, mientras que suman millones de días perdidos de clase.
Teniendo en cuenta que el 80% de los gérmenes están instalados en el hogar, es importante poner en marcha mecanismos sistemáticos de desinfección en áreas como la cocina, el baño, las oficinas y espacios de mayor uso, así como mantener ventilados los ambientes cerrados.
Y es que los gérmenes son la causa principal de las enfermedades infectocontagiosas, los responsables de miles de muertes y del gasto de cientos de millones de dólares en servicios médicos, trabajos de limpieza y desinfección.
Las bacterias que se esparcen por el aire, se adhieren a la piel o se consumen a través de alimentos son un dolor de cabeza, porque, incluso, algunas llegan a ser resistentes a medicamentos y a sustancias químicas.
No obstante, desde la llegada de la nueva gripe A(H1N1) hasta las enfermedades reemergentes, como la tuberculosis, se pueden controlar con hábitos sencillos de limpieza.
Aprender a desinfectar en estos días que se vive con el temor por la presencia de la gripe A(H1N1), toma una relevancia especial, en la que el cloro es un aliado básico.
No todos los gérmenes se pueden eliminar pero si el riesgo y disminuir la exposición a las bacterias.
Focos de infección.
El ingeniero químico Ricardo León, director general del Programa de Salud y Bienestar de la multinacional Clorox, explicó que los gérmenes están presentes en todos los sitios de la casa, pero que los lugares de mayor cuidado deben ser la cocina y el baño.
León explicó que los dos son sitios muy sensibles en donde los trabajos de limpieza y desinfección deben extremarse, sin descuidar el resto de la vivienda. Sobre todo, cuando se tiene niños pequeños.
Explicó que existen virus y bacterias presentes en el aire, cuando una persona resfriada estornuda expulsa miles de gérmenes a una velocidad de 150 kilómetros por hora, las partículas grandes pueden llegar hasta 30 metros de distancia y las pequeñas permanecen en suspensión en el aire.
“Imagínese lo que puede suceder en un local cerrado, en donde hay cientos de personas y una de ellas estornuda, todos quedarían expuestos a un contagio, es por ello que con el A(H1N1) se recomendó evitar las aglomeraciones, e incluso, aislar los casos sospechosos”, enfatizó.
Otras de las posibilidades de infección es el momento de ir al baño, cuando se tira la cadena. En ocasiones, gotitas de agua contaminada se elevan y pueden caer en la ropa generando una cadena de infección, por ello se recomienda bajar la tapa del inodoro antes de halar la cadena.
El área de mayor riesgo.
La cocina se convierte en el lugar más riesgoso de infección, ya que allí se manejan alimentos que en ocasiones pueden no estar en buen estado, como en el caso del pescado; se pican alimentos y es el lugar a donde concurren todos los miembros de la casa, que son potenciales portadores de virus y bacterias.
En estos casos, limpiar no es suficiente, ya que, tradicionalmente se limpia con un trapo húmedo, que realiza un trabajo de arrastre de la suciedad visible, pero que deja los gérmenes en el lugar o los traslada de sitio.
Por ello se hace necesario utilizar un desinfectante como hipoclorito de sodio (clorox), que consigue eliminar casi el ciento por ciento de los microorganismos que se encuban sobre una superficie.
A juicio del ingeniero químico, este es uno de los métodos más baratos para lograr una limpieza y desinfección en el hogar u oficina.