Atrévete a comer algo diferente: los insectos pueden ser una gran opción gastronómica que te proporciona altos niveles de proteínas, que se pueden comparar con el valor nutritivo brindado por la carne y el pollo, revela un estudio publicado en consumer.es.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los insectos son nutritivos, lucrativos y un buen control biológico contra las plagas.
Pueden llegar a formar parte de exquisitos platos valorados por los chefs.
Los insectos se consumen en todos los estados de su desarrollo, siendo su componente nutritivo más importante las proteínas; le siguen las grasas, que son muy abundantes, sobre todo en los estados larvarios y, además, son ricos en sales minerales y vitaminas, principalmente del grupo B, publica infoalimentación.com.
Un alimento diario.
Más de 1,500 especies de insectos se consumen como alimento en diferentes regiones del mundo y su valor nutritivo es tan relevante que la FAO está investigando cómo explotar su potencial nutricional y comercial.
Los especialistas de la FAO están trabajando en la identificación de métodos para criar insectos forestales comestibles.
Según Patrick Durst, de la FAO, del total de especies que se comen en el mundo, 527 forman parte habitual de la dieta en 36 países de África, en 29 de Asia y en 23 de América.
Lo más consumidos.
Entre los insectos más comestibles están: escarabajos, saltamontes, grillos, hormigas, abejas y mariposas, publica el sitio web alimentación-sana.com.
El valor nutritivo de los insectos es elevado, y su componente más importante son las proteínas que, en general, forman la mayor parte de su cuerpo. Por ejemplo, según datos publicados por la Montana State University de Estados Unidos, 100 gramos de saltamontes contienen 20,6 gramos de proteínas, un poco menos que 100 gramos de carne de buey, que contiene 27,4 gramos de este nutriente.
Por otro lado, las grasas son muy abundantes, sobre todo en los estados larvarios y en las pupas, según investigaciones realizadas por la FAO.
Más especies para comer.
Actualmente, se han identificado unas 500 especies de gusanos, chapulines, hormigas, caracoles, escamoles, jumiles (chinches), grillos, avispas y otros que han pasado con excelentes calificaciones las pruebas de sus componentes nutritivos, además de que las sustancias químicas que contienen permiten que sean digeridos fácilmente por el organismo humano.