Kate y Gerry McCann, sospechosos en la desaparición de su hija Madeleine, no informaron formalmente de su salida de Portugal a la Policía Judicial lusa aunque las autoridades estaban al corriente del viaje y no lo impidieron, según fuentes oficiales.
La pareja, asustada por las acusaciones formuladas en su contra, abordó hoy un vuelo rumbo al Reino Unido en medio de una ambigüedad legal en su condición de "arguidos" o sospechosos del caso, según fuentes jurídicas.
Justine McGuinness, asesora de prensa del matrimonio, leyó un comunicado en el aeropuerto de Faro poco después de su partida, en el sur de Portugal, que subrayaba el "total consentimiento" de las autoridades y la policía lusa al retorno de los McCann al Reino Unido.
Pero fuentes policiales y medios oficiales portugueses aseguraron que la pareja no informó específicamente del viaje a la Policía Judicial, que investiga la desaparición de su hija.