Los macacos y langures, especies que deleitan a la gente de Malasia con sus piruetas, se han convertido en un problema sanitario desde que los expertos descubrieron que estos monos transmiten a los humanos enfermedades como la malaria o el dengue.
Un estudio realizado por la Universidad de Malasia de Sarawak ha demostrado que un tipo de malaria potencialmente mortal, y que es transmitida por macacos, estaba siendo mal diagnosticada como otra variante de malaria menos dañina, según la revista científica "News Medical".
La investigación realizada a mil pacientes de diferentes áreas el país, puso de manifiesto que una de cada cuatro personas examinadas estaba infectada por el denominado "plasmodium knowlesi", que transmiten los macacos.
Esta variante de malaria, que hasta hace muy poco los médicos confundían con la que causa el parásito "plasmodium malariae", puede producir la muerte cuando no se actúa con celeridad debido a los trastornos que produce en el hígado y el corazón.
Según los científicos que participaron en la investigación, la malaria de origen simio es similar a la conocida por el nombre de "falciparum", que actúa con rapidez contra el organismo humano.