Los dirigentes de la Unión Europea (UE) no pudieron evitar hacer patentes en público sus diferencias sobre la crisis iraquí durante la cuarta cumbre euro-asiática, cuya primera jornada finalizó sin ninguna declaración escrita sobre ese tema.
Europeos y asiáticos coincidieron en criticar cualquier tipo de solución militar unilateral a la rebeldía iraquí frente a la ONU, pero el intento del presidente francés, Jacques Chirac, de poner por escrito la condena al unilateralismo estadounidense no prosperó.
Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, dijo ayer a su Gobierno, reunido en sesión extraordinaria para debatir la crisis iraquí, que como la política de "contención" hacia Bagdad ha fracasado, hay que parar a Hussein.
Según informó Downing Street (la residencia oficial del primer ministro), Blair llevó ayer al Gabinete el documento oficial preparado por el Gobierno británico en el que se detalla la acumulación de armamento de destrucción masiva.
En tanto, el presidente estadounidense George W. Bush afirmó que quiere una "resolución enérgica" de parte de la ONU sobre Irak. "Quiero que la ONU adopte resolución que diga que los viejos métodos de engaño ya no valen, una resolución que responsabilice a Hussein" por la violación de anteriores resoluciones, dijo Bush.