En el tercer día de lo que califican como asalto final, las fuerzas armadas del nuevo gobierno libio lograron apoderarse ayer de nuevas zonas estratégicas en Sirte tras violentos enfrentamientos con las tropas leales al coronel Muamar el Gadafi, informaron los dirigentes rebeldes.
"Los combates de Sirte han experimentado hoy un avance significativo. La batalla está próxima a su fin y la liberación de la ciudad será total en las próximas horas", añadieron las mismas fuentes.
Tras una pausa en los combates en la tarde-noche del sábado debido a una tormenta de arena, los choques entre rebeldes y gadafistas se reanudaron con intensidad ayer.
Las fuerzas del Consejo de Transición Libio (CNT), órgano político de la insurrección, lanzaron una ofensiva desde cuatro frentes que les permitió tomar el control de la universidad Ettahadi, del centro de conferencias Ouagadougou y del hospital Ibn Sina.
Estos puntos eran considerados los baluartes de la resistencia gadafista, que tenía apostados en ellos a decenas de francotiradores para impedir cualquier incursión de los rebeldes.
Los avances de los rebeldes coincidieron con nuevos ataques de los cazas de la OTAN, que alcanzaron más de 50 blancos en las últimas 24 horas.
El sábado, antes de que se suspendieran los combates, los rebeldes habían logrado controlar una de las zonas residenciales más importantes de la ciudad, conocida como el barrio de las 700 viviendas.
Pero una vez más las bajas entre las filas rebeldes son importantes y sus dirigentes reconocieron que hay varios muertos y heridos.
"Ha habido varios muertos y heridos, pero el balance exacto sigue sin determinarse", indicó la fuente.