LOS HUMEDALES son uno de los más importantes recursos naturales que permiten la conservación de los recursos hídricos y mantienen una gran cantidad de especies. Estos tienen diversas características. Hay humedales costeros como los manglares, también existen las lagunas, lagos, pantanos y áreas inundables en las inmediaciones de los ríos.
El ingeniero José A. Berdiales, del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC), aseguró que los humedales constituyen uno de los más importantes recursos.
En Panamá son una de las 17 categorías del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, (SINAP), de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Existen 5 humedales declarados por resolución como Sitios Ramsar o Humedales de Importancia Internacional, dos de ellos son parte de la Reserva de la Biósfera, La Amistad.
Ellos son el Golfo de Montijo, Punta Patiño, San San-Pond Sak, en Bocas del Toro; la bahía de Panamá y las Lagunas de Volcán, que ocupan mil 600 kilómetros y que representa el 2% del territorio nacional.
En el humedal Golfo de Montijo, la principal actividad es la explotación de la pesca artesanal del pargo de seda, pargo de la mancha, pargo amarillo, sierra; además es un importante hábitat de aves acuáticas tanto residentes como migratorias, donde invernan y anidan.
En el humedal Punta Patiño podemos encontrar 20 especies de anfibios y reptiles de los cuales cuatro están en peligro de extinción; 68 especies de aves, cuatro en peligro de extinción, 16 amenazadas y 12 migratorias; 15 especies de mamíferos, de las que 12 están en peligro de extinción.
En San San-Pond Sak, Bocas del Toro, se encuentran 133 especies de aves, de las cuales 36 se han reportado en peligro de extinción; 55 especies de mamíferos, 24 están en peligro de extinción; 54 especies de reptiles de los cuales han sido reportados 7 en peligro y 20 anfibios.
La bahía de Panamá es un punto de parada importante para las aves playeras migratorias. Se estima que entre tres millones de aves se detienen allí durante la migración.
Esta zona alberga el 8% de la población mundial del playero occidental, con registros de más de 280 mil individuos, 20% del chorlo semipalmeado y más de 1% de la población biogeográficas del playero de alas blancas, zarapito trinador y playero semipalmeado.
En Panamá la encargada de administrar los humedales es ANAM.
En la actualidad, para la lograr la recuperación de algunos manglares destruidos la ANAM desarrolla el denominado Proyecto Manglar, con el cual se pretende recuperar más de 400 hectáreas destruidas.
Según el ingeniero Berdiales, anualmente unas 200 hectáreas de manglares son destruidas por la acción directa del hombre.
De acuerdo con Berdiales, quien es el encargado de su manejo, el proyecto se desarrolla en Chame y la región de Azuero, en donde existe una seria devastación de los manglares.
En Chame, en especial en los poblados de Sajalices, Monte Oscuro y Espavé, los manglares son arrasados para la extracción de carbón, mientras que en París y Parita, en Herrera, son destruidos para la obtención de madera.
Dijo que en Isla Caña y Santa Ana, en Azuero, realizan trabajos de recuperación en donde también se ha registrado un deterioro intenso de los manglares.
Precisó que en esas regiones se han plantado 50, 000 semillas de mangle rojo, para lograr la recuperación de áreas destruidas.
Recientes estudios indican que los manglares sirven de protección contra los tsunamis, debido a que frenan la velocidad de los vientos.
Los refugios de la naturaleza
El proyecto de recuperación de los manglares, denominado Proyecto Manglar, es auspiciado por la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT), por B/.300, 000. Se pretende recuperar más de 400 hectáreas. El proyecto de recuperación de los manglares, denominado Proyecto Manglar, es auspiciado por la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT), por B/.300, 000. Se pretende recuperar más de 400 hectáreas.