Entierro
- Asistencia
- Unas 4,000 personas, entre ellas una veintena de mandatarios internacionales y dignatarios como el Príncipe de Gales, asistirán hoy al funeral del expresidente sudafricano.
- Muerte
- Nelson Mandela falleció el pasado 5 de diciembre a los 95 años rodeado de su familia en su casa de Johannesburgo, tras una larga convalecencia por problemas respiratorios.
El cuerpo sin vida de Nelson Mandela volvió entre vítores a su pueblo natal de Qunu, en el sureste de Sudáfrica, para ser enterrado en el terreno de la casa de su familia.
El expresidente regresó a la aldea en la que vivió su infancia en medio de una nutrida comitiva precedida por agentes de la Policía Militar motorizados, escoltada desde el aire por helicópteros y cerrada por tanquetas caqui del Ejército.
Miles de vecinos de la zona salieron al paso del convoy para homenajear a su héroe, cuyos restos mortales llegaron después del mediodía al aeropuerto de Mthatha, a unos treinta kilómetros de Qunu, procedentes de Pretoria y a bordo de un avión militar.
A lo largo del tramo de la carretera N2 que une esa ciudad con Qunu, ciudadanos locales y otros procedentes de muchos puntos de Sudáfrica aclamaron al cortejo fúnebre con canciones de agradecimiento, bailes e imágenes del antiguo activista.
En la entrada de Qunu fue recibido por centenares de personas, algunos de ellos vecinos, que recordaron a Efe sus vivencias con Madiba, como se conoce al exmandatario en su país ).
“En la Navidad de 1995 se paseó por aquí y saludó a todos los habitantes del pueblo que encontró”, relató la lugareña Cynthia Xala.
“Entró en nuestra casa y preguntó por Nomalady”, dijo Xala en referencia a la hermana de su padre, a quien Madiba conocía personalmente desde sus años de juventud en el pueblo.
Los más jóvenes le recuerdan sentado en la entrada de su casa durante las fiestas para niños que organizaba muchas Navidades.
“Repartía regalos para todos, muñecas para nosotras y coches para los chicos, me siento muy afortunada de haberle conocido”, añadió Oyama, una joven que asistió a una de estas reuniones en 2007.
A su lado, un grupo de mujeres vestidas con atuendo tradicional “xhosa” -la etnia mayoritaria en la zona y a la que pertenecía Mandela-, entonaban canciones y danzaban por la calzada de entrada al pueblo.