Aunque el gobierno del presidente Alvaro Uribe logró que en menos de 24 horas la OEA y la ONU se sumaran a una condena contra el terrorismo en Colombia, analistas advirtieron sobre la necesidad de realizar mayores esfuerzos en lo interno para derrotar a grupos armados que han demostrado su capacidad de reto e intimidación.
El miércoles el pleno de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el jueves el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) aprobaron resoluciones instando a la comunidad internacional a cooperar con Colombia en la lucha contra el terrorismo, una victoria para el gobierno en su propósito de aislar a los grupos armados y, en particular, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ayer, la canciller Carolina Barco señaló que la resolución de la ONU "es un paso importante de la comunidad internacional para apoyar a Colombia en esta lucha contra las FARC y contra el terrorismo".
La resolución 1465, aprobada el jueves por la ONU, significa que "podemos afectar las cuentas bancarias y las finanzas de esos grupos", anotó la responsable de la diplomacia colombiana. Ayer, el analista Alfredo Rangel, asesor externo del ministerio de Defensa, advirtió además sobre el peligro de concentrar muchos esfuerzos en lo externo en desmedro del combate interno.
Rangel, agregó que "poco a poco y dolorosamente nos iremos enterando de que el valeroso esfuerzo del gobierno para proteger la seguridad de todos es, a todas luces, insuficiente. Que se necesitarán más recursos económicos, una legislación más dura, un persistente compromiso ciudadano... y un poco más de cooperación internacional".