El huracán Lili, menos poderoso pero aún peligroso, azotó ayer la costa pantanosa de Luisiana con fuertes vientos al penetrar en tierra. Las autoridades han pedido a casi medio millón de residentes que salgan rápidamente de sus hogares.
El presidente George W. Bush declaró toda Luisiana como área de desastre, lo que permite varias formas de ayuda federal. El director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, Joe Allbaugh, viajaba a Luisiana.
Al amanecer Lili se debilitó hasta convertirse en una tormenta categoría 2, con vientos de 160 kilómetros por hora (100 millas por hora). A mediodía sus vientos habían descendido a 120 kilómetros por hora (75 millas por hora).
La tormenta se desplazó sobre Marsh Island hacia tierra firme alrededor de las 1200GMT.
Max Mayfield, director del centro Nacional de Huracanes de Miami, vaticinó que Lili se dirigirá hacia el noroeste del Misisipí la mañana de hoy. A mediodía de ayer, Lili tenía su vórtice unos 48 kilómetros (30 millas) al oeste-noroeste de New Iberia, y se dirigía a tierra a 25 kph (16 mph).
Mayfield pronosticó que Lili reducirá su fuerza hasta la de tormenta tropical al finalizar el día, con vientos de 62 kph (39 mph).
Las aguas inundaron un 75% de Montegut, ciudad de unos 4.000 habitantes.
Si Lili se hubiera mantenido en la categoría 4, habría sido el peor huracán en Luisiana desde mediados de la década de 1940, ya que se esperaba el nivel del agua en algunas ciudades costeras llegaría a 4.5 metros (15 pies).
Funcionarios de 44 distritos de Luisiana declararon emergencias y desalojos obligatorios en 11 de ellos. Casi 1.500 guardias nacionales fueron desplegados.
Mientras en el Caribe, topadoras limpiaban caminos bloqueados por deslizamientos de lodo y piedras, mientras que pobladores en media docena de isla en el Caribe evaluaban ayer los daños del huracán Lili.
Algunas víctimas seguían aisladas por el huracán que dejó ocho muertos a su paso por la zona. Cuba informó de un muerto a causa de la tormenta.
Los gobiernos de la región seguín evaluando los daños como consecuencia de Lili, que destruyó o dañó miles de viviendas al igual que cultivos y ganado.