Tracy Hermanstorfer, de 33 años, sufrió un ataque cardiaco durante el parto. Los médicos dejaron de oír el latido de su corazón y decidieron una cesárea 'in extremis' para al menos, salvar la vida del bebé. El pequeño nació inerte y con pocas posibilidades de sobrevivir, pero madre e hijo celebran el primer año de vuelta a la vida.
Su bebé nació inerte y con un ritmo cardiaco lento, pero se fue reanimando bajo la atención de los médicos que tampoco tenían muchas esperanzas.
"El bebé estaba inerte, con un ritmo cardiaco muy lento”, dijo el Dr. Esteban Martin, especialista en medicina materno fetal en el Memorial Hospital, en Colorado Springs, donde ocurrió el incidente.
"Tracy no tenía signos de vida, ni tensión sanguínea, no latía su corazón y no estaba respirando", explicó el médico.
Después de su milagrosa recuperación, tanto para la madre y el bebé, llamado Coltyn, parecen sanos, sin signos de problemas, dijo Martin. Ambos tuvieron una milagrosa recuperación.
La mujer, casada con Mike, tiene otros dos hijos: Austin, de 12 años y Kanyen, de 4 años.