La niñez es la etapa más importante de la vida, sin embargo, alrededor del mundo, las madres consideran que a sus hijos se les está privando de su infancia.
Así lo demuestra una investigación de los doctores Jerome y Doroty Singer, de la Universidad de Yale, localizada en la ciudad de New Haven, en el estado de Connecticut, Estados Unidos.
Los especialistas estudiaron las perspectivas de las madres acerca del desarrollo experimental de los niños alrededor del planeta.
Unas 1,500 madres de países como Brasil, Argentina, Tailandia, Estados Unidos, Turquía, Sudáfrica, Gran Bretaña, India, China y Francia participaron en este estudio realizado por XEDEX.
Los hallazgos indican que las madres deberían confiar más en sus instintos naturales y ayudar a sus niños a desarrollarse y aprender a través del juego experimental.
Y es que el juego en los niños, junto con los requerimientos básicos de la nutrición, salud, vivienda y educación es una necesidad primordial en la infancia.
Para Nazareth Polo, psicóloga clínica, el juego es una forma de aprender a vivir, es instintivo, voluntario y espontáneo, y no un mero pasatiempo, ya que los niños se comunican con el mundo a través del juego, pues expresan sus deseos, fantasías, temores y conflictos.
Es importante, porque estimula los sentidos, enriquece la creatividad y la imaginación, ayuda a utilizar la energía física y mental.
Consecuencias. Pero, ¿somos los adultos conscientes de la importancia del juego en el desarrollo de nuestros niños?
El estudio demuestra que aunque las madres reconocen y valoran los beneficios sociales, emocionales y físicos del aprendizaje experimental, el estado de sus hijos es depresivo, difícil y no obtienen los beneficios de una calidad de vida.
Dilema. El problema radica en que las madres también viven preocupaciones y obstáculos muy reales que inhiben a sus hijos de participar en estas actividades.
Las inquietudes de las madres por la falta de seguridad es notable. Es una de las causas que impide que sus hijos formen parte en eventos donde puedan aprender a través del juego no estructurado.
Polo indicó preocupada que los niños pasan la mayoría del tiempo solos.
Los juegos estructurados, como los videojuegos, las películas y, sobre todo, la televisión, se han convertido en los nuevos "amigos" de los niños.
El tiempo que comparten padres e hijos es cada vez más reducido, advirtió Polo en tono de queja.