- 59 denuncias de violaciones a los derechos humanos fueron entregadas a los cancilleres.
EE.UU. piensa en sancionar a Venezuela si no se abre al diálogo
- Estados Unidos delineó las condiciones en las que consideraría en serio imponer sanciones a Venezuela, algo que ve justificable si no avanza el diálogo y si no hay espacio democrático para la oposición en el país, y confió en que la misión de la Unasur impulse la reconciliación nacional.
- La secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Latinoamérica, Roberta Jacobson, reiteró a los periodistas que el gobierno de Barack Obama no ha sacado de la mesa la posibilidad de imponer sanciones en el futuro, aunque en ningún momento se plantea una acción militar para responder a las protestas que vive Venezuela.
- Quizá llega un momento en que las sanciones, de una manera u otra, sean una herramienta muy importante, y si no hay movimiento, si no hay la posibilidad de diálogo, si no hay espacio democrático para la oposición, claro que tenemos que pensar en eso, y estamos pensando en eso, dijo Jacobson en una conferencia de prensa vía internet.
El presidente Nicolás Maduro aceptó ayer por sugerencia de una comisión de cancilleres de la Unasur crear un consejo de derechos humanos.
“Una recomendación al presidente Maduro es la creación de una oficina, de un ente de derechos humanos que dependa directamente del Ejecutivo nacional”, dijo en una comparecencia televisada el vicepresidente Jorge Arreaza.
Esta es la primera de las recomendaciones que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) hizo a Maduro en conocerse públicamente.
“El presidente en diálogo con la canciller colombiana María Ángela Holguín, inmediatamente aceptó esa sugerencia, como aceptó otras”, comentó Arreaza.
Según el vicepresidente se recibirán allí las denuncias de presuntas violaciones a los derechos humanos. El organismo estará integrado por representantes comunales, organizaciones no gubernamentales y otros organismos del sector.
El Foro Penal Venezolano, una reconocida organización no gubernamental, solicitó a los cancilleres de la Unasur la constitución de una “Comisión de la Verdad” integrada por todos los sectores políticos y sociales y personalidades internacionales para investigar las recientes denuncias de violaciones a los derechos humanos, anunció Gonzalo Himiob, uno de los representantes de esa organización.
Himiob dijo que el foro entregó a los cancilleres un informe con 59 denuncias de casos de torturas y 1,919 detenidos, algunos de los cuales afirmaron haber sido víctimas de maltratos y tratos “crueles” cuando fueron arrestados por militares y policías. Del total de detenidos solo 86 permanecen recluidos en centros carcelarios con procesos judiciales.
La delegación de cancilleres de la Unasur -integrada por 12 países de la región- visitó Caracas para interiorizarse sobre la situación política y social en el país.
La comisión logró reunirse con casi todos los actores políticos venezolanos, desde el presidente Maduro, pasando por líderes opositores, personalidades religiosas y hasta estudiantes, un sector radicalizado que inicialmente se negó a cualquier diálogo con el Gobierno.
Desde Colombia, el presidente Juan Manuel Santos indicó que se creó un grupo de tres cancilleres -a quienes no identificó- para que se inicie un diálogo entre el oficialismo y la oposición.
“A todos nos interesa que la situación en Venezuela mejore, a todos nos duele Venezuela y queremos que esa situación se normalice”, dijo Santos.
“La oposición tenía una serie de condiciones para que ese diálogo se diera, aparentemente el gobierno (de Maduro) aceptó” esas condiciones, agregó.
Testigo para mediar
Por otro lado, también se informó que Maduro aceptó la recomendación de los cancilleres de Unasur para designar un “testigo de buena fe” que se encargará de facilitar los diálogos entre el Gobierno y la oposición.
En el informe no se ofrecieron más detalles de cómo se designará este “testigo de buena fe” y si será nacional o extranjero.
En el comunicado la comisión reconoce “la disposición al diálogo de todos los sectores, los cuales manifestaron la necesidad de moderar el lenguaje, generando así un ambiente pacífico que favorezca las conversaciones entre el Gobierno y los distintos actores políticos, económicos y sociales del país”.
Los cancilleres hicieron un llamado a las partes a asumir un compromiso de deponer todas las acciones violentas.
Para dar continuidad al proceso iniciado por Unasur en Venezuela, los cancilleres se comprometieron a dar continuidad en los próximos días a las reuniones de la comisión.
Acciones
Al hablar sobre las acciones que cumplieron en Caracas los ministros suramericanos, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, dijo que se buscó “favorecer las condiciones para que todos contribuyan al diálogo político en Venezuela y se disminuya el nivel de conflictividad”.