Con bloqueos de las principales carreteras del país, varios pasos fronterizos y la toma de edificios públicos, los maestros del sistema público radicalizaron ayer las protestas para exigir a las autoridades mejoras laborales.
Los maestros se declararon en paro desde el 13 de enero, día en que debió iniciar el ciclo escolar en el país, y exigieron a las autoridades un incremento al presupuesto de educación para mejorar las escuelas, los materiales pedagógicos, la alimentación de los estudiantes y duplicar los salarios de los educadores.
El gobierno respondió que no tiene recursos para atender sus demandas y a cambio les ofreció un bono salarial mensual de unos 12 dólares, que los maestros rechazan.
"Queremos regresar (a las aulas), pero queremos respuestas en concreto"", declaró a la prensa el dirigente magisterial Moisés Fuentes, quien encabezaba la toma del edificio central del ministerio de Educación en esta capital, en cuyas entradas se apostaron impidiendo el ingreso y salida del mismo. Acciones similares adoptaron en las sedes del ministerio en las 22 cabeceras departamentales .
Además, impidieron la circulación de vehículos a través de los tres principales puestos fronterizos entre Guatemala y México en el suroccidental departamento de San Marcos, informaron dirigentes gremiales. Contingentes policiales se mantenían apostados a inmediaciones de las protestas de maestros, sin embargo.