Profesores, trabajadores de la minería, abogados y economistas han llegado a la presidencia de la República de Bolivia bajo la divisa política del Movimiento Nacionalista Revolucionario(MNR). Ninguno de ellos, sin embargo, tiene el perfil de Gonzalo Sánchez de Lozada, empresario de 72 años, graduado en la Universidad de Chicago, que habla con acento “yanqui”, y ahora es jefe de estado por segunda vez.
Para conseguir los votos indispensables en el Parlamento y lograr la presidencia, Sánchez de Lozada negoció con uno de sus rivales políticos más recalcitrantes, Jaime Paz Zamora, del MIR. Seguramente fue un pulso difícil. El MNR y el MIR tienen zanjas de prisiones y exilios. Pero la eventualidad de que ganara los votos el impresentable dirigente de los sembradores de coca y admirador de Fidel Castro y Hugo Chávez, Evo Morales, en cierta manera unió a los antiguos rivales. Por cierto que el MIR, a cambio de sus votos, tendrá ministros, embajadores, y altos funcionarios.
Algunos detractores de Sánchez de Lozada decían con tono irónico que como político él es un buen empresario. Después de la faena cumplida con Paz Zamora, los adversarios cambiarán de opinión, seguramente.
Diputado, senador y ahora presidente de la República por segunda ocasión, Sánchez de Lozada sigue los pasos de su mentor y maestro Víctor Paz Estenssoro , fundador del MNR y el primer presidente del partido. El MNR surgió como enemigo de las grandes compañías mineras, productoras de estaño, que dominaban el escenario político por secula seculorum. Víctor Patiño fue un magnate boliviano del estaño que vivía en París disfrutando de su inmensa fortuna, casado con francesas de alcurnia, pero divorciado de la realidad de los indios aymaras que ganaban sueldos miserables. El MNR nacionalizó las minas de estaño, expropió los latifundios y emprendió reformas de tipo marxistoide. Su paso por el poder fue muy accidentado, con golpes militares, cárceles y destierros.
Sánchez de Lozada dista mucho de las posiciones extremistas del MNR. Fue artífice de las reformas económicas que modernizaron a Bolivia. Cree en la economía de mercado y se sitúa como un político con experiencia de empresario. Esta combinación le será necesaria para definir, entre otras cosas, si las exportaciones de gas salen por puerto chileno o peruano, en medio de polémicas nacionalistas. El está preparado para enfrentar la tormenta que lo recibe a partir de hoy.
El diputado opositor, Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS), la segunda fuerza parlamentaria, rechazó ayer las invocaciones a la unidad y al pacto social esgrimidas en su discurso inaugural por Sánchez de Lozada.
Derrotado por el liberal Sánchez de Lozada en una segunda vuelta en el Congreso, Morales, que ocupó el segundo lugar en las elecciones generales del 30 de junio, estimó que el mensaje conciliador del presidente "demuestra una total debilidad".
Sánchez de Lozada "no va a cumplir dos años de mandato", vaticinó Morales, jerarca de los sindicatos productores de coca, quien desahució un pacto social de tregua porque "no podemos mezclar agua con aceite".