Un tribunal del distrito estonio de Tartu condenó a prisión condicional a un joven prácticamente ciego al que la policía detuvo por tercera vez por conducir borracho y sin licencia.
Kristjan Gradolf, de 21 años, fue condenado a cuatro meses de prisión sin cumplimiento de pena, pero con un período de prueba de dos años, precisó el diario estonio "SL Ohtuleht", citado por la agencia rusa Interfax.
Curiosamente, el tribunal también decidió privar por dos años a Gradlof de licencia de conducir, documento que el joven jamás había obtenido, añade la fuente.
"Esto significa que, independientemente de si la persona tiene o no licencia, el tribunal por esa infracción lo priva del derecho de conducir", explicó la sentencia el fiscal Margus Lellep.