EN PANAMÁ HAY aproximadamente 180 mil hectáreas de manglares, y definitivamente la mayor superficie de toda Centroamérica. La mayor parte está ubicada en el Pacífico, debido al movimiento de las mareas, lo que permite al mangle colonizar la desembocadura de los ríos a varios kilómetros hacia adentro.
Los manglares del Pacífico panameño tienen un desarrollo muy bueno. Por ejemplo, en el área de Darién, Bayano, río Chiriquí y Montijo, son manglares extraordinarios, explicó el Dr. Luis D´ Croz, profesor de la Universidad de Panamá y miembro del cuerpo de científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. Los manglares son muy importantes en la ecología tropical, por varias razones.
Dan protección a las rocas contra la erosión, consolidan esos sedimentos y desde el punto de vista biológico, constituyen el área de crianza de post larvas y juveniles, cuando éstas crecen.
Numerosas especies de interés comercial, como los camarones, pasan allí su etapa juvenil en donde crecen. Un ejemplo es el camarón blanco que entra como pequeñas post larvas y luego de tres meses sale como camarón pre adulto, que nada mar adentro donde termina su ciclo de vida.
También algunas especies de peces como el pargo y el róbalo se desarrollan en los manglares, que les brinda protección a estas especies que como larvas se esconden entre los sistemas de raíces y la hojarasca, que al descomponerse se transforma en su alimento.
Estas hojas no pueden ser ingeridas por las distintas especies cuando caen, deben esperar su descomposición, porque contienen ácido tánico y otros elementos.
Otra ventaja para las especies marinas pequeñas es que las corrientes en los manglares alejan a los depredadores y les sirve de protección.
D´ Croz precisó que en Panamá se ha dado lo que él denomina falta de aprecio del rol de los manglares, en otras épocas considerados zonas pantanosas, llenas de mosquitos y de alimañas.
Advirtió que por mucho tiempo trataron de eliminarlos, pero que en la actualidad las autoridades están muy claras que no debe hacerse.
Un estudio realizado por expertos permitió conocer que una hectárea de manglar da beneficios cercanos a unos B/. 600.00 anuales en productos marinos, solamente dejándolos como están, y eso es un patrimonio del país.
Un manglar bien desarrollado puede generar 20 toneladas métricas de hojarasca por año, lo que alimenta a muchas especies marinas, como las anchovetas.
Son bosques de plantas leñosas tolerantes a la sal.
Están dominados por un grupo de especies arbóreas que han desarrollado adaptaciones fisiológicas reproductivas y estructurales que les permiten colonizar sustratos inestables y áreas anegadas, sujetas a los cambios de las mareas de las costas tropicales y subtropicales.
También se les llama bosques hidrófilos porque siempre están en contacto con cuerpos de agua marino.
Se caracterizan por su habilidad para crecer a lo largo de los litorales protegidos de las mareas, y se localizan entre sedimentos frecuentemente anaeróbicos.
Manglares, santuarios de desarrollo de la vida marina
Son grandes productores de materia orgánica, a través de la hojarasca que producen.