LOS MANGLARES, una de las riquezas más importantes de Panamá, están desapareciendo de manera acelerada. Dos son las razones, el desconocimiento de su importancia y la presión de los asentamientos humanos.
Utilizados en algunas áreas como fuente para el suministro de leña, para obtener energía y la edificación de residencias, los manglares han ido perdiendo espacio sobre todo en la costa del lado Pacífico panameño.
Sin embargo, cumplen una importante función para mantener el equilibrio del ecosistema marino, ya que es el lugar en donde cientos de especies encuentran alimento.
También constituyen una importante barrera para impedir que la gran cantidad de tierra arrastrada por el agua, producto de la lluvia, llegue hasta los arrecifes de coral y los sepulte, provocando su destrucción.
En este caso, los manglares actúan como filtro que retiene una gran cantidad de tierra que no llega al mar y que se mantiene en la zona costera para regenerar la vegetación.
El Jefe de Educación Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Klever De Lora, reveló que el factor de gran importancia de los manglares es que sirven como sitio de anidamiento de una gran cantidad de aves.
De Lora explicó que de hecho algunos manglares de Panamá han alcanzado la calificación de sitio Rem para el anidamiento de aves, entre ellos la Bahía de Panamá.
También explicó que los corales son otro importante recurso marino amenazado por la acción del hombre. Dijo que este fenómeno está más acentuado en la vertiente del Pacífico.
De acuerdo con cifras estadísticas de la ANAM, los arrecifes más desarrollados se encuentran en el Caribe.
En las áreas del Archipiélago de Bocas del Toro, Kuna Yala y a la entrada del Canal de Panamá, entre las Islas Margarita y Bahía Las Minas.
Estudios recientes indican que el 90% de los arrecifes del Parque Nacional Portobelo han muerto.
Mientras que en el área del Pacífico los arrecifes más desarrollados se ubican en el Parque Nacional Marino del Golfo de Chiriquí y en el Parque Nacional Coiba, en donde se pueden encontrar 27 especies de corales.
Sin embargo, un dato preocupante revela que en los últimos cinco años los arrecifes han disminuido en un 80% en el Refugio de Vida Silvestre Isla Iguana, en la provincia de Los Santos.
Según De Lora, esta situación se debe a diversos factores, entre los que se encuentran el arrastre de basura y contaminantes por las corrientes marinas que los depositan en los corales.
De Lora precisó que esta situación se ha comprobado debido a que gran cantidad de tortugas mueren al consumir materiales plásticos que confunden con alimentos.
En algunas islas del Pacífico como Coiba se ha detectado la presencia de gran cantidad de basura, a pesar de ser un sitio que no se encuentra habitado.
Panamá posee una zona costera de 2, 988 kilómetros que bordea los océanos Pacífico y Atlántico. La costa del Caribe tiene unos 250 kilómetros de arrecifes de coral.
El 80% de la población vive en la costa del Pacífico, con una plataforma continental de 150 kilómetros.
Manglares y corales están en vías de extinción
La presión de las poblaciones costeras sobre los ecosistemas afecta la vida de las especies.