Organizaciones españolas críticas a la visita de Benedicto XVI y al gasto que supone en tiempos de crisis, se manifestaron contra la presencia del Pontífice en una protesta que finalizó en incidentes y, con al menos, cuatro detenidos.
La movilización anticlerical bajo el lema “De mis impuestos, al Papa cero. Por un Estado laico” congregó a al menos 5,000 personas, según la Policía, y arrancó en un ambiente festivo; a pesar de que horas antes un mexicano que ejercía como voluntario para la visita del Papa fue detenido en Madrid, acusado de planear atacar con gases tóxicos a los asistentes a la protesta.

Al llegar la marcha a la céntrica Puerta del Sol, los manifestantes se cruzaron con grupos de feligreses que llegaron a la capital española para participar en la Jornada Mundial de la Juventud que presidirá el Papa a partir de hoy.
Las fuerzas de seguridad establecieron un cordón para evitar encontronazos, mientras ambas partes intercambiaban cánticos más o menos subidos de tono.

En ese momento, la manifestación se partió en dos y centenares de manifestantes permanecieron en la Puerta del Sol. Agentes antidisturbios decidieron despejar la plaza.
Durante la represión policial, al menos cuatro personas fueron detenidas por agredir a peregrinos y a las fuerzas del orden, reportaron las autoridades.

“Es una cuestión de dignidad que estemos aquí protestando contra la visita del Papa, por conciencia democrática”, afirmó Ángeles Maestro, médico de 59 años.
Expuso que en España “nos han recortado salarios, prestaciones sociales en beneficio de las grandes multinacionales que también (ahora) se están lucrando con la visita del Papa”.
En momentos en que la Jornada Mundial de la Juventud centra la atención informativa, los más de medio millón de peregrinos inscritos, que en estos días colman la capital española, se entregaban de cuerpo y alma a los actos oficiales previos a la llegada del Pontífice, prevista para hoy.
Pero no todos son devotos ilusionados con la visita de Su Santidad.
Los manifestantes se quejan de que la visita costará unos 100 millones de euros ($144 millones) que suponen, al menos en parte, provienen de los impuestos que pagan.
“(Benedicto XVI) es tan usurero como los banqueros y se beneficia de nuestro dinero. Estamos en el siglo XXI y la Iglesia se supone que ha evolucionado”.
En cambio, el estadounidense William McCann, estudiante de español, desafiaba a los manifestantes con el brazo en alto y la cruz en mano. “Creo que tienen prejuicios contra los católicos por cuestión de fe y son intolerantes”, denunció.
Los organizadores de la visita papal aseguran que se invirtieron 50 millones de euros ($72 millones), a costo cero para el contribuyente y con un beneficio para la ciudad de $144 millones.
“La Jornada se ha organizado de la forma más sobria posible. Hemos cortado más del 15% de las aportaciones de los jóvenes con respecto a la anterior jornada, dijo el director ejecutivo de la Jornada, Yago de la Cierva.