Decenas de nicaragüenses protestaron ayer contra el Gobierno y la Iglesia Católica, que se oponen a la práctica de un aborto terapéutico de una niña de nueve años que quedó embarazada tras haber sido violada en Costa Rica.
"Demandamos a las autoridades gubernamentales que no permitan que la niña sea convertida en madre a la edad de nueve años, no podemos forzar a una niña a parir bajo ninguna circunstancia", señalaron dirigentes de la Asociación de Hombres contra la Violencia, al dar lectura a un comunicado durante la protesta realizada en el centro de Managua.
La niña, cuya identidad está protegida por ser menor, fue supuestamente violada en una finca cafetalera de Costa Rica por un joven de 20 años.
La Iglesia Católica nicaragüense, representada por el arzobispo de Managua, cardenal Miguel Obando, se pronunció ayer en contra de que la niña sea sometida a un aborto, posición que ha sido respaldada por el Gobierno, que ha manifestado sus reservas hacia una intervención médica considerando que podría poner en peligro la vida de la menor.
La niña fue ingresada en el hospital infantil "Fernando Vélez Paiz" de Managua para someterla a examen de una junta médica que decidirá la viabilidad de un aborto.