Entre 300 y 500 jóvenes radicales se enfrentaron a la policía, al intentar acceder a la zona cerrada de la ciudad argentina de Mar del Plata donde se inauguraba la IV Cumbre de las Américas.
Los violentos prendieron fuego a una bandera estadounidense antes de arrasar media docena de locales comerciales, entre ellos una sucursal del "Banco de Galicia".