Unos 150 manifestantes pidieron la vuelta del derrocado mandatario al compás de cánticos como "Aristide o muerte"" mientras recorrían las calles de Puerto Príncipe, donde por lo menos 14 personas murieron en enfrentamientos entre el jueves y el viernes, entre ellas tres policías asesinados a tiros y luego decapitados.
La tensión era elevada y los soldados de paz de la ONU patrullaban el Palacio Nacional.
Los manifestantes bloquearon calles que conducen al céntrico barrio de Bel Air con automóviles incendiados.
"Permaneceremos en las calles hasta morir o hasta que Aristide regrese". "No nos detendremos"", declaró un manifestante.
El primer ministro interino Gerard Latortue, líder de un gobierno provisorio respaldado por Estados Unidos, que asumió tras el derrocamiento de Aristide en febrero, señaló que los asesinatos de los policías forman parte de una ofensiva liderada por partidarios de Aristide llamada "Operación Bagdad"".
Ayer, un grupo de hombres recorrió una calle de Bel Air cargando un ataúd gris que, según dijeron, tenía armas que planeaban enterrar para defenderse.
Algunos de los manifestantes estaban enmascarados y portaban machetes y piedras. Otros tenían escopetas de fabricación casera.
Exiliado en Sudáfrica, Aristide acusa a EU de haberlo secuestrado y forzarlo a salir del país, en medio de una sangrienta rebelión popular.
Cuatro ex parlamentarios próximos al ex presidente Aristide fueron arrestados el sábado, acusados de promover los violentos incidentes.