El Gobierno de Estados Unidos decidió mantener la suspensión de la ayuda destinada a Nicaragua, por importe de $64 millones, por un presunto fraude electoral cometido en las elecciones municipales por el partido sandinista, del presidente Daniel Ortega.
El consejo directivo de la Cuenta Reto del Milenio, presidido por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, tomó la decisión de no cortar definitivamente esta ayuda.