La decisión del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, de decirle a EE.UU. que ya no acepta ningún acuerdo para su restitución en el poder ha dado un nuevo giro a la crisis hondureña.
“Esa carta a Barack Obama podría suponer que el presidente Zelaya estaría agilizando su salida de la embajada de Brasil”, donde permanece desde el 21 de septiembre pasado, “pero eso sólo lo sabe él”, dijo a un cercano colaborador del derrocado gobernante.
Zelaya se refirió a la carta que le envió al Presidente de EE.UU, a cuyo Gobierno también criticó, y subrayó, en declaraciones a Radio Globo, que no ha renunciado a la presidencia de Honduras.
“Mi período presidencial termina el 27 de enero de 2010”, recalcó el depuesto gobernante, quien además considera que “ni el Congreso Nacional, ni la Corte Suprema de Justicia” lo pueden despojar del poder.
Subrayó que la carta a Obama, en la que le dice que ya no acepta “ningún acuerdo” para su restitución en el poder, del que fue derrocado por los militares el 28 de junio pasado, la hizo en su calidad de presidente de Honduras.
“Como presidente no voy a hacer ningún acuerdo, yo renuncio a seguir hablando con el señor Micheletti (Roberto), renuncio a seguir aceptando este diálogo falso, mentiroso, que (para) lo único que ha servido es para fortalecer al régimen y para debilitar a los Estados Unidos”, enfatizó.
“Cuando está cambiando Panamá, por ejemplo, es por instrucciones de ellos mismos” (Estados Unidos), expresó Zelaya al referirse a la decisión del Gobierno panameño en el sentido de que reconocerá las elecciones hondureñas del 29 de noviembre próximo.
Congreso.El Congreso Nacional de Honduras no detendrá el proceso para decidir sobre la restitución o no del depuesto gobernante, Manuel Zelaya, aunque éste haya anunciado que desiste de volver al poder, dijo un vicepresidente del Legislativo, Ramón Velázquez.
“Estamos obligados a seguir”, afirmó Velázquez, porque “el Congreso tiene un compromiso de apoyar lo que se acordó en ese documento (firmado para buscarle solución a la crisis política del país) y además ya tiene una solicitud formal para dar una decisión”.
“Las instituciones del Estado tienen que continuar en la línea de mantenerse en sus decisiones y no dejar cabo suelto”, apuntó Velázquez, de la Democracia Cristiana.
El Parlamento espera dictámenes de la Corte Suprema de Justicia y otros órganos del Estado para debatir el caso de Zelaya, quien el pasado día 7 dio por roto el pacto por desacuerdos con Micheletti sobre la integración de un Gobierno de reconciliación, establecido también en el documento.
Velázquez comentó que Zelaya ha mostrado “inconsistencias” en sus posiciones, pero “como es un documento escrito sí habrá que darle la credibilidad del caso” a su desistimiento a la restitución.
El diputado recordó que fue el propio Zelaya quien, durante el proceso de diálogo, pidió que el Parlamento decidiera sobre su restitución.
El vicepresidente del Congreso también consideró que, al desistir Zelaya de volver a la presidencia, sus seguidores ya no tienen motivo para seguir promoviendo el boicot a las elecciones de este 29 de noviembre como medida de presión para lograr su restitución.