Dos jóvenes costarricenses presentaron una máquina que permitirá a los astronautas y turistas espaciales disfrutar de un café como "hecho en casa", y que además ayudará a la investigación médica, ya que tiene la capacidad de calentar agua y extraer partes solubles de sustancias orgánicas.
Josué Solano, de 23 años, y Daniel Rozen, de 24, son los cerebros detrás de este aparato llamado Infusor Espacial, el cual diseñaron gracias a la motivación del ex astronauta costarricense Franklin Chang, quien preside la empresa de tecnología espacial Ad Astra Rocket.
El Infusor fue el proyecto de estos dos muchachos para su tesis de graduación en la carrera de Ingeniería Electromecánica del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).