El líder opositor venezolano, Enrique Mendoza exigió ayer al CNE resolver los retrasos provocados en el referendo revocatorio por el uso de máquinas "cazadoras" de huellas.
"Las cazahuellas casi se han convertido en el elemento de sabotaje real de este proceso", dijo Mendoza a periodistas tras sufragar en un colegio en el este residencial caraqueño.
Mendoza, director ejecutivo de la coalición opositora Coordinadora Democrática (CD), aclaró que no se atrevería denunciar una "operación morrocoy" (tortuga) en la consulta, pero pidió al organismo electoral revisar el papel de las máquinas en el proceso.
El CNE incluyó el uso de máquinas "cazahuellas" en estos comicios para evitar el fraude.
Tras las denuncias el CNE emitió un boletín extraordinario autorizando a los ciudadanos a que voten sin pasar previamente por el registro de huella.
La medida tomada, que fue dada a conocer por el vicepresidente del CNE, Ezequiel Zamora, pretendía agilizar el proceso de votación.