Unos doscientos manifestantes se reunieron en la conocida playa Ipanema de Río de Janeiro para protestar contra las políticas de la policía que, afirman, discriminan a la gente de color.
La marcha llega después del Día de la Conciencia Negra, una festividad pública en Brasil.
Los manifestantes están molestos por los esfuerzos policiales cuyo objetivo ostensible es acabar con los robos masivos en las famosas playas de Brasil, y que consisten en obligar a los jóvenes de la empobrecida Zona Norte de la ciudad a bajar de los autobuses que van a las playas.