Miles de guatemaltecos se apoderaron ayer de las calles de la capital, unos para exigir la renuncia del presidente Álvaro Colom, señalado de ordenar el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, y otras para mostrarle apoyo.
La Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura, se colmó con más de 40,000 simpatizantes del mandatario, según los organizadores, traídos en su mayoría de las comunidades campesinas del interior del país por los líderes del oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Mientras que en la Plaza Italia, unos 15,000 guatemaltecos, de acuerdo con sus organizaciones, se concentraron para exigir la renuncia del mandatario.
Las autoridades informaron que las marchas concluyeron sin ningún tipo de incidentes.