Miles de personas participaron en Budapest en la denominada Marcha por la Vida, con la que desde hace doce años, la comunidad judía local conmemora a las víctimas del Holocausto.
Más de 10,000 personas se reunieron en el centro de Budapest y marcharon hasta la estación del Este, desde donde un tren, con una delegación húngara de 600 personas, viajó a Auschwitz (Polonia), donde los nazis construyeron el mayor de los campos de exterminio.
Las relaciones entre el Gobierno nacionalista conservador y la comunidad judía de Hungría se han enfriado desde hace varios meses a raíz de un monumento en pleno centro de Budapest para recordar a las víctimas del nazismo.
La comunidad hebrea local considera que la estatua oculta la responsabilidad húngara en el exterminio de cerca de medio millón de judíos, que fueron deportados y asesinados por los nazis en 1944. Muchos de los participantes de la marcha llevaban insignias en protesta contra el polémico monumento.
Con unas 100,000 personas, la comunidad judía de Hungría es una de las más grandes de la Unión Europea.