Piquetes, cacerolazos y protestas callejeras coincidían ayer con un mitin de la oposición política, sindical y social en Argentina, bajo la consigna "que se vayan todos" los que ocupan puestos ejecutivos y legislativos, para convocar a una Asamblea Constituyente.
Las protestas de ayer unen los reclamos que desde hace meses se expanden por el extenso territorio argentino contra la desprestigiada clase política y por una salida a la peor crisis económica en un siglo, patentizada en niveles récord de desocupación (21.5%) y pobreza (53%).
Miles de piqueteros, vecinos pobres y desempleados, bloquearon desde la mañana del ayer varias rutas y los principales accesos a Buenos Aires, donde al anochecer se llevó a cabo el acto central frente al Congreso.
Al mitin acudían también partidos opositores, ahorristas damnificados por el congelamiento de sus depósitos, sindicatos y asambleas vecinales, nacidas al calor de las marchas de diciembre pasado que tumbaron al presidente Fernando de la Rúa.