María Olimpia de Obaldía se mantuvo en la poesía de sus años de formación, la modalidad modernista y posmodernista o mundonovita. Su poesía se concentra en la emoción que despiertas en ella el amor conyugal, su familia, el hogar y su tierra natal, de la que exalta sus paisajes y tradiciones. Gaspar Octavio vivió sólo 25 años; precisamente los de la vigencia modernista, (1905 a 1919). Su poesía sorprende por los conocimientos del oficio poético y la amplia cultura de su autor. Fue un joven pobre sin una educación formal debido a que se vio en la necesidad de trabajar siendo aún niño. Poemas como "Cristo y la mujer de Sichar", su poema más ambicioso, publicado por primera vez en su libro, Melodías del pasado, en 1915, muestran aciertos poéticos que revelan amplios conocimientos de la poética y sus reglas. Hay búsqueda de nuevas combinaciones métricas, también de musicales rimas interiores y finales, y a diferencia de otros poemas de la época que también tratan profundamente la relación de Cristo y Magdalena, Hernández se extiende al tema de la justicia en la tierra. En sus poemas que tienen como tema la patria, "A Panamá", "Azul", "Íntima", "Alma Patria", Hernández señala la amenaza que es para la identidad nacional la presencia norteamericana en Panamá por la construcción y la administración del Canal. Su poema tan famoso, "Canto a la Bandera", y "Silencio Supremo", son llamados a la defensa del Panamá y a su símbolo supremo, la bandera. Pero aún en estos poemas, algunos de ellos publicados en La copa de Amatista, edición que organizó su amigo Demetrio Korsi en 1923 con los poemas dispersos en diarios y revistas, su lenguaje sonoro está poblado de dioses y personajes de la mitología griega y latina, referencias al heroica antigüedad, lo que nos permite vincularlo al modernismo.
María Olimpia y Gaspar Octavio
Las obras de estos poetas quedaron dentro de la modalidad modernista y posmodernista.