Luego de ofrecer ayuda a Latinoamérica y del choque con el presidente venezolano Hugo Chávez, España tiene un grave problema que resolver con sus vecinos.
La visita de los Reyes españoles a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en vez de reforzar los lazos de amistad con Marruecos parece que fue una navaja para cortar el raído lazo de buena amistad que tenían ambas naciones.
El gobierno de Marruecos ha dado los primeros pasos para iniciar una campaña internacional, como la tienen otros pueblos que reclaman tierras controladas por naciones extranjeras.
Esta disputa por estas estratégicas tierras entre españoles y marroquíes tiene décadas, y parece que la monarquía árabe está dispuestas a terminar con el dominio que tiene la corona española en estos pueblos.
El principal problema que tiene el gobierno español es que Marruecos tiene el apoyo y el respaldo la comunidad Arabe.
Esto implica que no solo tiene que estar preparado para la mesa del diálogo sino reforzar su vigilancia contra los grupos radicales que han dado muestra de que la pelea de un hermano, también es su batalla.
En tanto, en su visita a Chile para la Cumbre Iberoamericana, el presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró optimista sobre el caso y que hay disposición para limar asperezas.
Considera que "la mejor manera de contribuir a que cuanto antes "se vuelva a la relación bilateral de plena confianza y trabajo común en todos los ámbitos", anterior a la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, es que todos contribuyan "a través de la responsabilidad y la sensibilidad", reportó el diario ABC.
Una vez que los reyes Juan Carlos y Sofía pisaron las ciudades autónomas, el monarca de Marruecos Mohamed VI envió una carta donde condena y califica la visita como lamentable.
"Hay que hacer que las autoridades españolas asuman su responsabilidad en cuanto a las consecuencias [de la visita] que podrían poner en peligro el futuro y la evolución de las relaciones entre los dos países", señaló.
En sus 32 años al frente del trono español, el Rey no había visitado las ciudades, razón por la cual no escondió su emoción por un cumplir un deseo que tenía desde hace tiempo.
Sin embargo, la nueva polémica llevó a la Liga Árabe a pronunciarse sobre el tema, expresando su apoyo a las reinvindicaciones de Marruecos.
“El secretario general del organismo, Amr Musa, ha emitido un comunicado en el que pide a España y a Marruecos que resuelvan el problema "mediante el diálogo", publicó elmundo.es.