El ministro marroquí de Exteriores, Mohamed Benaísa, exigió ayer la retirada "sin condiciones e inmediata" de las tropas españolas de la isla de Perejil, excluyó el recurso a la fuerza militar por parte de su país y rechazó las garantías pedidas por España.
El jefe de la diplomacia marroquí afirmó en rueda de prensa que la cuestión de la "soberanía" marroquí sobre el islote, situado a 200 metros de la costa de Marruecos, "no está sujeta a ninguna discusión". El ministro indicó, por otra parte, que "tarde o temprano" habrá que abordar las reivindicaciones marroquíes sobre los enclaves españoles de Ceuta y Melilla, aunque más adelante recalcó que "es posible" que se pueda dejar de lado este "contencioso".
La crisis actual entre España y Marruecos en torno a la isla de Perejil -conocida entre la población marroquí como Leila-, se inició el pasado día 11 cuando media docena de gendarmes se instalaron en la isla deshabitada. Seis días después el Ejército español desalojó, a los efectivos marroquíes. El Gobierno español dijo ayer que para que salgan sus tropas de la isla, necesita las correspondientes garantías de Rabat de que no tiene intención de volver al islote cuando salgan los militares españoles.